viernes, 5 de agosto de 2016

Entre París y New York

Daría todo por curarte
cada mañana de resaca no querida,
y de otros males que te afligen.
De poder darte todo a cambio de nada,
de llorar tus lágrimas como si fueran mías.
Daría la vida por salvar la tuya,
aunque, fuera una tarde
sin despedida o una noche
de alcohol y ajetreo
entre tus cuadros de París y New York.
Daría cada uno de mis segundos
por cambiar la perspectiva de tu cuarto
y que por una vez vieras lo que yo veo.

Y, sin embargo, cada noche
Antes de sentirnos nuestros
te giras y me dices:

"Gracias por el ruido, cariño."

Y entre tu puerta y mi miedo,
Resuena a lo lejos tu voz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario