Intento fijar la vista
en un único punto,
mantener una imagen flotando
y olvidar que existes,
un segundo,
tan sólo por un segundo.
Pero no puedo,
no lo consigo.
Cada mirada me arde
Cada mirada me arde
como si fueras
lo único real de este mundo.
Y aunque creo
que todavía no es tarde
hay momentos, instantes
en los que no hay que mirar atrás.
Así pues, me voy.
Perdona si no me despido,
ni vuelvo para buscarte.
Dejaré siempre contigo
Dejaré siempre contigo
los versos rápidos,
los cantos agotados
que escribo cada noche
a la espera de tu olvido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario