jueves, 10 de diciembre de 2015

No me necesites

Que el rumbo me lleve por donde quiera,
no importa la distancia, ni la altura
si sobrevuelo el clímax de tu ombligo.
No importa si caigo,
moriré haciendo lo que quiero.
Volar entre los cisnes negros
que son como nubes, tu pelo.
La letanía del amor sin consuelo.
No me necesites, yo no lo hago
pero quiéreme sin rumbo fijo,
dame tu tiempo infinito
y que los pastos lejanos
griten al son de nuestros besos.
No despliegues latidos
que no tienen dueño,
guárdalos para quien te sea querido
y nunca, nunca juzgues la patria del herido
que fue rey y lo dio todo por ti.
Rompe aviones de papel
por cada hombre solo.
Que entre tus labios y los míos
sólo hayan palabras y viento.
Que en mi nuca golpee tu aliento
cuando creo que te veo y sólo hay silencio.
Pero no te olvides de lo dicho,
entre el suelo y el cielo
no hay ave, ni peregrino,
sino cometas que vuelan
como las noches que pasé contigo
aquellas frías noches de invierno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario