Te encuentro en sueños,
despierto el cuerpo
dormida la mente.
Aún te veo, creo
alejarte entre la gente
cada vez que cierro los ojos.
Algo has movido dentro
y no se que es
pero a veces siento
que eres más
de lo que quiero
y me muero por verte.
Si, al menos, pudiera tenerte
esta noche un segundo,
que la vida sea breve
no me importa
que sean dos horas
o tres segundos.
Déjame soñarte
Déjame soñarte
recordar tu sombra,
sentir tu calor latente
como el batir de las olas,
el beso en tu frente,
la necesidad de tu boca.
Unos ojos negros, expectantes
el Sol, la aurora,
nuestro lago refrigente
la escarcha en las hojas
tu pecho,
ardiente.
El reloj dormido
en las rocas,
el despertar,
mi muerte.
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