martes, 19 de abril de 2016

Requiem a una mosca

Lo siento.

No se que impulso animal
me ha llevado a hacerlo
y se que mil poemas no bastarán
para recuperar lo que hoy se ha perdido.
Que de entre todas las cosas
hace nada eras un ser vivo
y ahora como una foto en blanco y negro
duermes por siempre en el olvido.
Que mi memoria no te recordará
más de dos o tres minutos
pero merecías este requiem.

Y quizás no sea suficiente
para que todo el mundo que hoy respira
recuerde tu último aliento.
Tú que fuiste tan capaz
aferrándote cada segundo
a un instinto puro y necesario.

Ahora sólo espero que tu muerte
lleve mi errático vuelo
lejos de aniquilar otra vez
lo que un día fue
y ahora ya no existe.

Lo siento, mosca.

Este canto te pertenece
porque al igual que tú,
vago perdido en este infierno.
Al igual que a ti,
alguien me aplastará
dejando un rastro amargo
de luz y sombra.

Porque sé, que al final de los días
nadie me escribirá,
porque al final de esta partida
sólo seré una mosca más,
como tú lo fuiste hoy,
muerta y perdida en el retrato
 del asesino que te arrebató la vida
y ni siquiera se ensució las manos.
 

2 comentarios: